viernes, 29 de diciembre de 2017

30122015

Nadie podría decir que había sufrido, nadie podría decir que había llorado, porque estaba sola y solo me acompañaba esa melodía manoseada con emociones presentes y pasadas. Cuando la noche se hizo más oscura caí en un profundo sueño, creí que sería para siempre, porque mi cuerpo no respondió, pero todavía podía sentir las lágrimas calientes salir de mis ojos ¿qué me pasa? mi mente divagó por los confines más remotos del universo y cuando volvió sentí que tenía la respuesta, sin embargo, al despertar, la noche seguía igual de oscura, la melodía igual de manoseada, la soledad igual de absoluta y las lágrimas en mi cara.