lunes, 12 de agosto de 2013

¡Corre!

  Correr, correr era lo único que hacía, corría, sin descanso, sólo corría, creo que era por mi vida, corría y corría. Mi corazón estaba a punto de estallar, pero debía correr, mi visión se iba a negro, mi cabeza, me dolía la cabeza y yo corría, algo me iba a alcanzar, yo corría, nadie iba junto a mi, nadie iba por delante de mi, pero estaba segura de que algo, no sé qué, iba detrás de mi, lo podía sentir, por eso corría y corría y corría.
  ¿Fue un sueño? No lo creo, porque aun no dejo de correr y nunca lo haré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario