Cuando la abrazó, ella liberó el aliento que tenía guardado
por la expectación. Su corazón se relajó y él apoyó su cabeza en el hombro
desnudo de la chica. Sus respiraciones eran muy alargadas y profundas. Sus
cuerpos mojados, un poco por el sudor, pero mayoritariamente por la lluvia que
caía incesante, persistente e inevitablemente fuerte. Allí donde estaban, ella
sentada sobre sus piernas, sujetando el cuerpo cansado de su novio que se
encontraba medio echado sobre ella. La noche y sus nubes hacían la escena
increíblemente oscura, el barro frío y la hierba sin cortar entremedio picando
las piernas desnudas de la niña hacían que el suelo se volviera algo asqueroso,
pero ellos no lo sentían, estaban, todavía, tratando de recuperar el aliento y
calmar sus mentes.
- ¿Estas bien? - Preguntó ella entre respiraciones.
- Sí, tú tranquila - Contestó e hizo otra respiración
profunda.
Ella comenzó a acariciar el pelo mojado de su novio y a
ordenarlo, pues estaba hecho un desastre, el susto y el miedo a la perdida
también había desordenado su cabello, pero no se daba cuenta, pues estaba
preocupada por la persona que ocupaba su corazón.
- Vamos a casa, ¿Si? Ya todo acabó - Dijo ella en un
suspiro.
- Eso espero, vamos a casa.
Empezaron a levantarse, estaban llenos de barro. Él cojeaba,
así que ella paso el brazo del chico por encima de su hombro y lo ayudo a
caminar.
- Vas... Vas a resfriarte - Dijo él haciendo alusión a los
shorts y la polera sin mangas de su novia.
- Prometía ser un día normal cuando me vestí, jamás nos
podríamos haber imaginado que todo esto pasaría.
- Sí, es verdad - Dijo mirando hacia algún horizonte
escondido en la oscuridad de la noche - Sólo vamos.
Empezaron a caminar y la noche se los devoró, a
ellos y a todo lo que sucedió, su historia, la lluvia y todo lo que era capaz
de ver en esa oscura noche.
pero que paso?!!!
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