viernes, 16 de septiembre de 2016

Desacelerando

El corazón empezó a acelerarse y no era por el café, era por su mirada sobre mí, por su presencia cerca de mi piel y se me erizaron todos y cada uno de los vellos del cuerpo. "Detente"; deseé dentro de mi cabeza, "por favor detente antes de que pierda todo el sentido", guardé esos sentimientos dentro de mi corazón que no paraba de aumentar su velocidad y aparenté tranquilidad en ese abrazo.
Sin embargo, cuando me separó de sus brazos me miró a los ojos y perdí todo el sentido común, atraje su boca a la mía y junté su aliento con el mío dejando todo raciocinio de lado. Él contestó, no sé porque motivo, pero me tomó con el mismo interés, con la misma valentía y con la misma pasión con la que yo lo estaba haciendo mío.

Luego nos separamos otra vez, pero no había nada en sus ojos y comprendí que aquello no significaba nada, me avergoncé del brillo emocionado de mi mirada, me avergoncé de lo que había hecho y de cómo me sentía al respecto. Por un segundo me había dejado creer que podía ser real, pero recordé que él ya había dado su corazón, recordé que él le pertenecía a otra.

2 comentarios: