domingo, 22 de febrero de 2015

Su corazón de poeta

"Debo admitir que me es extraño aun cuando las revoluciones de mi corazón aumentan, estando tan acostumbrada ya al ardor de tus miradas y al calor de tus manos. Sin embargo, sigue existiendo ese misterio en tu voz, que le da mi sangre pase libre hacia mis mejillas y pisa el acelerador de mi pequeño motor, causando extraños cosquilleos en mi nuca y espalda.
Mil años no bastaran para nadie, en especial si somos tú y yo, cuando cada palabra se convierte en melodía y cada respiro en caricia. Hay cosas que nunca cambian y otras a las cuales nunca te acostumbras, porque de hermosas se convierten en perfectas y de perfectas pasan a ser únicas, únicas como nuestro amor, que es como reposar entre motas de algodón.

Cuando tu acompasada respiración y el sonido de mi descoordinado corazón se unen en ese libre sueño, pareciera que la eternidad se hace corta para mirarte y sonreírte, para que me abraces o para ser totalmente feliz. Pareciera que el cielo se hace más cercano y que podemos atrapar las nubes con las manos, que el mundo se hace más pequeño y que podemos cruzarle en una zancada, que a tu lado todo se volverá real." Decía la carta que dejó en mi pecho, ella dormía a mi lado con su corazón de poeta ella me amaba, ella me ama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario