Marcó play al aleatorio de su repertorio de música.
Apenas sonó la primera nota ella sonrió, identifico la canción porque la había
escuchado miles de veces. Cerró los ojos y recordó la primera vez que la
escuchó, él la había mandado junto con una interesante historia.
La canción hablaba, entre rimar y guitarras, algo sobre sus
ojos y cómo el mundo cambiaba cuando ella los abría. Se permitió recordar
aquellas cosas, recordó cómo se sentía especial, y hasta el día de hoy se
sentía especial, como si se hubiesen inspirado en ella. Se había imaginado como
sería el videoclip de la canción con ella en él.
Luego de esa canción sonó otra, dejándola sorprendida por
las coincidencias, escuchó la canción que ella misma había tarareado, con su
letra en francés, la cantante decía que le habían contado que él todavía la
amaba.
Cuando la segunda canción terminó, ella sonrió a aquella
jugada que le había hecho la vida. Se permitió recordar un poco más y las
canciones pasaron y pasaron.
Al rato se quedó dormida, pero ella jamás olvidaría. Uno
puede enterrar mucho su pasado, pero lo que pasa, se queda por siempre en la
mente y en el corazón.
Se había permitido hacer y deshacer en su vida y había
encontrado su propia verdad, pero su camino hasta esta, siempre sería parte de
su vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario